Beneficios de la siesta

¿A quién no le gusta echarse una siesta? Todo el mundo disfruta de este pequeño placer que está asociado además a muchos beneficios para nuestro organismo. La siesta se ha convertido en una seña de identidad de España, y es cierto que está muy ligada a nuestro país, pero es cierto que en muchas otras culturas también se practica la siesta y se reconocen sus grandes beneficios para la salud.

En nuestro día a día solemos ir a toda velocidad, y en muchas ocasiones no descansamos suficientemente entre tareas, introducir una siesta después de comer es una forma muy interesante de darle a nuestro cuerpo un respiro, nos ayudará a reiniciar nuestra mente y refrescarla para poder volver al trabajo con más energía y mucha fuerza. La siesta ha sido reconocido como un elemento beneficioso incluso para la salud, y dependiendo del tiempo que pasemos en la siesta, podremos mejorar nuestro corazón disminuyendo la presión arterial, es equiparable a los efectos reparadores y beneficiosos que dormir por la noche tiene para nuestro cuerpo y además nos ayudará a mejorar el estado de ánimo.

Por qué nos entra sueño después de comer

Alimentos que ayudan al buen descanso

La siesta suele hacerse después de comer, que es cuando más sueño nos entra y entramos en un estado de aletargamiento ligero que nos sitúa a las puertas de la siesta. Son dos los factores fundamentales que están relacionados con el sueño que nos entra después de comer.

Por un lado lado, hay una cuestión relacionada con las horas que llevamos en pie desde que nos hemos despertado por la mañana, normalmente suelen haber pasado unas 7 u 8 horas desde que nos hemos despertado, por lo que es normal que el cuerpo requiere de cierto descanso y lo demande generando una sensación de sueño.

Por otro lado, hay una cuestión relacionada con los alimentos que ingerimos y sus nutrientes y es que cuando comemos, al ingerir glucosa, estamos propiciando que se disminuya por parte de nuestro cuerpo la producción de orexinas, este tipo de proteína se encarga de que nos mantengamos alerta, de esta forma, al reducir este tipo de proteínas, se va generando ese estado de sueño en nosotros que nos lleva irremediablemente hacia la siesta.

Se atribuye a la glucosa esta propiedad, y es por ello por lo que determinados alimentos generan en nosotros esa sensación de sueño de forma prácticamente inmediato y otros alimentos apenas nos generan esa sensación, de esta forma las comidas que sean altas en hidratos de carbono y grasas, suelen propiciar que se eleve en nuestra sangre el nivel de glucosa y con ello se propiciará la reducción de orexinas, así que si lo que quieres es evitar ese estado de aletargamiento, lo ideal es que reduzcas la ingesta de alimentos con alto contenido en grasas e hidratos de carbono.

Cómo hacer la siesta para que sea beneficiosa

Una de las premisas básicas que debemos seguir para que la siesta sea beneficiosa para nosotros es la de no comer en exceso antes de hacer la siesta, tenemos que tener en cuenta que un exceso de comida será igual a una digestión más pesada y esto es algo que irá directamente en contra de la calidad de nuestro sueño mientras hagamos la siesta.

Otro factor importante es el del tiempo que dediquemos a la siesta, los expertos se ponen de acuerdo al señalar que las siestas no deben durar mucho tiempo, lo recomendable es mantener la siesta por debajo de los 30 minutos, con 10 a 15 minutos de siesta suele ser suficiente para sentir que hemos descansado y conseguir tener energía suficiente como para afrontar el resto del día.