Colchón duro o blando, ¿cuál es mejor?

Durante mucho tiempo se escogió la calidad de un colchón basándose en si era duro o blando. Los duros eran los buenos y los blandos los malos. Sin embargo, hoy en día se sabe que esto no es así. La dureza se escogerá en base a diferentes factores, como el peso, el estado de la espalda, las horas que se pase en él y/o la comodidad. En Venta de colchones baratos vamos a tratar de guiarte en la elección de un colchón duro o blando.

¿Para qué tipo de persona es recomendable el colchón duro?

Durante mucho tiempo se asoció la dureza a la calidad de un colchón. Se pensaba que con un colchón duro la espalda se mantenía en una mejor posición durante la noche y así se evitaban los dolores. No obstante, esto puede ser cierto en algunos casos, pero otros no. Veamos por qué decimos esto:

  • La espalda: puede que un colchón duro sea la mejor opción si no sufres dolores de espalda ni tienes ningún problema cervical. La dureza impedirá que te hundas y que tu espalda sufra por estar en una posición inapropiada durante la noche.

  • La ventilación: si eres una persona calurosa, tal vez la idea de que el colchón te envuelva te resulta agobiante. Cuanto más duro es el colchón, más espacios quedan entre tu cuerpo y el colchón. Escoge uno duro si vives en una zona cálida y no tienes ningún problema que te obligue a escoger uno blando.

  • La edad: los niños y los jóvenes que todavía están desarrollándose tienen que dormir sobre un colchón duro. Adoptar malas posturas puede afectar al correcto desarrollo de su columna, por lo que el colchón ha de ser lo suficientemente duro como para que la espalda se mantenga recta.

¿Para qué tipo de persona es recomendable el colchón blando?

Por otra parte, hay algunos casos en los que la recomendación es comprar un colchón blando. Las técnicas que se utilizan hoy en día para la fabricación de las camas hacen que duren más tiempo en buenas condiciones, es decir, no porque sea blando durará menos. Veamos qué personas pueden usar este tipo de colchones:

  • Personas con poco peso: las personas con poco peso pueden sentirse incómodos en un colchón duro. Si es tu caso, seguramente tu cuerpo se adaptará mejor a un colchón blando.

  • Dolores de espalda baja: si sufres este tipo de molestias, con un colchón duro probablemente agraves el problema. Lo mejor será escoger la dureza media o baja para que esa parte esté más acolchada y protegida.

  • Personas encamadas: lo mejor será un colchón de dureza media a baja. El estar tanto tiempo sobre un colchón duro puede tener un efecto contraproducente y generar incomodidad o dolores. Lo ideal es complementar este colchón con un somier articulado.

  • Tu comodidad: puede ser que durante años hayas escogido dormir en un colchón blando y te sientas más cómodo descansando así. Si este es el caso, no lo dudes, lo más importante es que mantengas un sueño lo más placentero posible.

Dicho esto, tienes que elegir entre un colchón duro o blando en base a tus propias necesidades. En nuestra página web tienes todo lo que necesitas para un correcto descanso. Te ofrecemos una amplia gama de colchones de diferentes materiales y densidades. También encontrarás somieres, canapés y almohadas. En tan solo 24 horas lo tendrás en tu casa, directamente desde la fábrica. ¡Entra ya y elige el tuyo!