Cuando pasar de cuna a cama

Llegará un momento en el que nuestros bebés ya no sean tan pequeños, y tengan que hacer el cambio de la cuna a la cama, un proceso que puede darse antes o después, dependiendo de la madurez de cada uno.

¿Cómo podemos saber cuándo ha llegado el momento de hacer el cambio? ¿Cuándo pasar de cuna a cama? Si lo hacemos demasiado pronto, el pequeño podría traumatizarse, complicando el proceso. Si tardamos mucho, puede darse el caso de que se salga de la cuna, produciendo algún que otro accidente. Por ello, te vamos a desvelar algunas de las claves para descubrirlo.

Lo primero que tenemos que observar son ciertos síntomas para determinar si, efectivamente, nuestro pequeño está preparado para hacer el cambio.

Si notamos que intenta salir de la cuna, que se interesa por dormir ya en su cama y si lo vemos con la madurez suficiente para hacer el cambio, no nos lo deberíamos de pensar dos veces. Por lo general, cuando ya mide unos 90cm, ya estará listo para dormir en su propia cama.

Darse cuenta del momento de dar el salto a la cama

bebés no tan pequeños

Algunas recomendaciones para cuando vayamos a dar el paso de la cuna a la cama

¿Cómo hacerle entender el cambio?: Es muy importante que el pequeño entienda por qué se está produciendo el cambio, para que lo acepte sin problemas. Los argumentos que mejor funcionan son los del tipo “cómo ya eres mayor, ya puedes empezar a dormir en las camas de los mayores”. El escenario deseado sería que lo tomase como algo divertido, algo que quiera hacer, y que no lo realice de manera obligada.

Selección de la cama: De la misma manera que nos tomamos nuestro tiempo para elegir una buena cuna, también tendremos que hacer lo mismo con la cama en cuestión. Es importante que elijamos un modelo que no tenga esquinas punzantes, para evitar que el pequeño se pueda golpear con ellas. Además, la altura debe de ser adecuada para que pueda subir y bajar de forma sencilla.

Barrera de cama: El pequeño está acostumbrado a dormir con barrotes con chichoneras, elementos que evitaban que pudiera llegar a caerse de la misma. Ahora no tiene estos barrotes, por lo que las caídas pueden ser habituales. ¿Y cómo evitamos esto? Colocando una barrera de cama, por lo menos al principio. Estas vallas son muy fáciles de poner y de quitar, según sea el caso.

Hábitos de sueño: Los expertos aseguran que es muy importante hacer el cambio cuando el pequeño ya tenga unos buenos hábitos para dormir, de esta manera evitaremos esos paseos nocturnos que puedan hacer que le coja manía a la cama. Los horarios no se deberían de variar nunca, ni mucho menos a la hora de hacer el cambio. Asegúrate de que siga durmiendo con el peluche o su objeto habitual. Si antes le leíamos un cuento para ir a la cama, ahora también lo tenemos que seguir haciendo.

Con estos consejos básicos, el cambio será mucho más llevadero.