¿Por qué olvidamos los sueños?

A todos nos ha pasado, nos despertamos con sensación de haber tenido un sueño muy vivo en lo sentimental, pero no nos acordamos de nada, o solo tenemos pequeñas pinceladas de lo que ha ocurrido, ¿por qué nos olvidamos de los sueños?. Hay diferentes factores que los expertos apuntan como la probable causa sobre por qué nos olvidamos de los sueños, lo que ocurre es que no está al cien por cien claro por qué ocurre esto, al igual que no está claro por qué soñamos.

La incertidumbre que rodea al sueño

Tenemos que tener en cuenta que el mundo del sueño es un mundo cargado de incertidumbre, los expertos están de acuerdo en señalar que una probable función de los sueños es la de ayudarnos a consolidar la memoria. Se trataría de un proceso a través del cual nuestro cerebro trata de encadenar elementos aparentemente inconexos en nuestra mente para tratar de fortalecer nuestros procesos mentales relacionados con la memoria, de ahí que también se afirme en muchas ocasiones que sirven como herramienta de aprendizaje que nos ayuda a tomar decisiones y consolidar ideas en nuestra cabeza.

Esta incertidumbre también se extiende a la cuestión relacionada sobre por qué en ocasiones no somos capaces de recordar nuestros sueños, parece que lo que ocurre es que nuestra memoria, que funciona conectando elementos entre sí, nos acordamos de diferentes cosas que hemos hecho porque nuestro cerebro las puede conectar, ya sea temporalmente, físicamente o a través de conexiones de otro tipo. Por el contrario con los sueños, que son elementos que a priori no están conectados con elementos de nuestra realidad, sino que son meros ejercicios que realiza nuestro cerebro mientras dormimos, lo que ocurre es que al no estar conectados con otros elementos de nuestra realidad, no somos capaces de recordarlos con claridad.

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Muchos sueños tienen poca importancia

Como anteriormente comentamos, muchos de nuestros sueños son simples ejercicios que nuestro cerebro realiza para ir consolidando tareas que tiene que procesar para ayudar a fortalecer nuestra memoria y nuestros procesos mentales, estos sueños tienen poca importancia para nosotros en lo que al plano emocional se refiere y esto hace que sean sueños que podríamos considerar de poca importancia, al menos para nosotros, para nuestro cerebro pueden ser fundamentales para ayudar a generar esas estructuras mentales que ayuden al buen funcionamiento de nuestra mente, pero para nosotros no han tenido mucha importancia.

De esta forma se genera un sueño que pasaremos a olvidar rápidamente ya que aúna dos elementos importantes, por un lado no es representativo para nosotros, para nuestra mente, a nivel emocional, y por otro lado ha podido manifestarse a través de una representación irreal que no somos capaces de conectar, o asociar a algún elemento de nuestra memoria, esto favorece que sean olvidados rápidamente.

Diferentes expertos apuntan en varias direcciones en lo que respecta a la interpretación de los sueños y el cómo los recordamos. Lo cierto es que normalmente solemos recordar aquellos sueños que podemos asociar con elementos que reconocemos, dentro de estos se encuentran los típicos sueños en los que soñamos que volamos, que nos caemos, que perdemos un diente, o sueños que están conectados con personas que conocemos y tareas o actividades que podríamos considerar como habituales. Por el contrario suele ser más raro recordar sueños en los que intervengan factores más fantásticos o irreales, que son los que nos resultan más difíciles de recordar porque a priori no podemos asociarlos con elementos que tengamos en nuestra memoria.

Sigmund Freud indicó en su día que la mayoría de la gente pasa por alto los sueños y esto es el principal causante de que no los recordemos, basándose en esta afirmación, muchos expertos indican que con ciertas actividades y tareas mentales, fortaleceremos la posibilidad de acordarnos de nuestros sueños más fácilmente.