¿Qué pasa si duermo en un colchón inflable?

Nunca antes se había hablado tanto de los colchones hinchables como hoy en día, pero puede que te preguntes qué pasa si duermo en un colchón inflable. Si es por un periodo de tiempo corto como las vacaciones no pasa nada; sin embargo, hacerlo como hábito no es bueno. Te explicamos los tipos de colchones hinchables que hay en el mercado y por qué no son saludables para periodos prolongados de tiempo.

Tipos de colchones inflables

Los que han dormido durante las vacaciones en un colchón de este tipo recordarán con nostalgia aquellos hinchables aterciopelados, rojos por un lado y azules por el otro. Aún se siguen vendiendo en muchos comercios. No obstante, desde entonces han evolucionado mucho. Te ponemos algunos ejemplos:

  • Clásico: a este nos referíamos en las líneas anteriores. Se trata de un colchón simple, con textura flocada y en formato individual o doble.

  • De perfil alto: dentro de este tipo hay diferentes gamas. Los hay más altos y resistentes. Suelen tener una estructura reforzada, así que son menos propensos a deformarse y al balanceo. Existen también con textura flocada y de tela. Algunos tienen sistemas avanzados para la circulación del aire e incluso los hay con cabezal.

  • Sofá cama: sí, hasta existen sofás hinchables que se convierten en camas. Son los mejores si piensas en disfrutar de una acampada con comodidades similares a las de estar en casa. Por el día tienes un sofá en el que sentarte a ver la tele y por la noche una cama para dormir.

  • Cama hinchable para niños: estas camas, además de ser más pequeñas, tienen una barrera, también hinchable, para que no se caigan mientras están dormidos.

¿Por qué no es bueno dormir en un colchón inflable?

A pesar de lo evolucionado que está el mundo de los colchones inflables, no es conveniente dormir en ellos de forma habitual por las siguientes razones:

  • El cuidado de la espalda: el soporte que proporciona un colchón de aire no es comparable a la firmeza que te da un colchón sólido. La columna no estará en la posición correcta,. Durante unos días no notarás nada, pero pasado el tiempo te comenzará a doler.

  • Pérdida de aire: para dormir con comodidad en uno de estos colchones has de encontrar la medida justa de aire. Esto es complicado, pero si lo consigues te durará poco. Es inevitable que se produzcan fugas, aunque sean insignificantes. Los cambios de temperatura también afectan a la presión.

  • Deformación: estos colchones no soportan bien el paso del tiempo, sobre todo si se les hace un uso frecuente. Aunque estén recubiertos con otros materiales, el interior es de goma y esta acaba perdiendo propiedades en un periodo de tiempo corto.

  • Ruido: el ruido a mayor o menor escala es otra de las constantes en este tipo de colchones. Cada vez que te muevas oirás crujir la goma. Es aceptable al principio, pero termina siendo muy molesto a largo plazo. La falta de descanso te acabará pasando factura.

  • Efecto mecedora: este efecto se produce cada vez que te das la vuelta. Se nota especialmente si sois dos los que dormís en el colchón.

Por lo tanto, ¿qué pasa si duermo en un colchón inflable? Que tendrás que enfrentarte a todo esto. ¡Descarta la idea y encuentra el colchón perfecto para ti en nuestra web!