¿Qué es la somnifobia?

La somnifobia (también conocida como hipnofobia), al igual que todas las fobias, significa miedo a algo, en este caso miedo a quedarse dormido. Es un tipo de miedo irracional, ya que no existe ningún tipo de malestar que nos pueda aquejar en ese momento.

El sujeto afectado piensa que mientras duerme, algo malo le va a pasar que terminará por acabar con su vida. Cree que nunca va a despertar y, por ello, le cuesta mucho conciliar el sueño.

Consecuencias de tener miedo a dormir

efectos del miedo a dormir

Debido a lo caótico que puede ser la somnifobia, existen organizaciones que se encargan de ofrecer toda la información disponible sobre sus causas y consecuencias, además de ofrecer información sobre sus tratamientos.

Cómo ya te puedes imaginar, las consecuencias pueden ser devastadoras:

Empeoramiento del estado de ánimo: Una buena noche de sueño reconfortante nos ayuda a regular el estado de ánimo, además de preparar la mente para que sea capaz de poder enfrentarse a nuevos desafíos. Si no descansamos lo suficiente, nuestra autoestima estará por los suelos, lo que hará mucho más complicado que podamos cumplir con las metas diarias.

Problemas de memoria: El sueño ayuda a consolidar nuestro aprendizaje, borrando todo aquello que no es necesario. Es por ello por lo que somos incapaces de recordar muchos de nuestros sueños: nuestra mente los identifica como innecesarios, por lo que los elimina para reservar esa parte de la memoria a lo realmente importante. La somnifobia puede llegar a provocar lagunas mentales o por lo menos, problemas para recordar datos importantes.

Incrementa las posibilidades de sufrir un cuadro de depresión: Existen muchos estudios que conectan la privación de sueño con una zona del cerebro que se asocia con la depresión, el estrés, la ansiedad, así como con toda una serie de cuadros determinados.

Afecta a nuestro rendimiento del día a día: Nuestros músculos no se relajarán, lo que hará que presentemos diferentes cuadros de dolor a lo largo del día (sobre todo si tenemos que realizar diferentes actividades más o menos intensas).

Problemas para relacionarnos: Una persona que no duerme bien tendrá mal humor y baja autoestima, por lo que le costará relacionarse, o bien no le interesará en absoluto. Esto, a la larga, puede repercutir en problemas como aislamiento social y derivados.

Cómo tratar la somnifobia

Ahora que ya conocemos lo grave que puede ser la somnifobia, vamos a ver su tratamiento.
Si vamos al médico para consultar sobre nuestro caso específico, es muy probable que nos derive al psicólogo o bien al psiquiatra; una vez allí, nos harán una evaluación, concluirán con un diagnóstico y nos recomendarán un tratamiento.

Los tratamientos más habituales son:
-Hipnoterapia.
-Terapias tradicionales.
-Participación en grupos de apoyo para determinar el foco del problema.
-Consumo de medicamentos especializados para tratar cuadros de ansiedad.
-Aprendizaje de técnicas de autoayuda.

Si estás experimentando este problema de forma gradual, no lo dudes dos veces y ponte en contacto con el médico para que evalúe tu situación.