Tipos de colchones viscoelásticos, ¡elige el mejor para ti!

Firmeza y adaptabilidad, eso es lo que aportan los colchones creados con materiales viscoelásticos. Gracias a este componente el cuerpo se mantiene en una posición correcta, pero no forzada. El peso queda perfectamente repartido en la superficie debido a su capacidad de adaptación de manera que no se presiona ninguna parte en exceso. A continuación te hablaremos de los tipos de colchones viscoelásticos que podemos encontrar en el mercado, son dos:

Colchón viscoelástico moldeado

El primero del que te vamos a hablar en Venta de colchones baratos es el colchón viscoelástico moldeado. ¿Qué tiene este de particular? La respuesta está estrechamente relacionada con el proceso de fabricación y el resultado final.

En el caso del viscoelástico moldeado se utiliza una técnica que da como resultado un producto más compacto. Para la fabricación se utilizan cada vez más materiales naturales y menos derivados del petróleo, con lo que se cuida la salud de los usuarios y el medio ambiente.

Para fabricar un colchón viscoelástico moldeado se introduce material viscoelástico y se le añade un producto químico que produce una reacción expansiva. Este proceso se realiza dentro de un molde que no permite que el poro se agrande demasiado. Esta presión da como resultado un material firme pero adaptable.

La mayor ventaja está en la firmeza. La deformación es mínima y la comodidad superior a la de otros materiales. Es el más apropiado cuando la espalda necesita cuidados especiales, puesto que no permite que la columna adquiera posiciones inapropiadas. Sin embargo, también tiene alguna desventaja. Una de ellas es que la mayor densidad hace que sea más pesado que el espumado y, por lo tanto, más difícil de transportar o de mover. Además, son notablemente más caros, así que conllevan un desembolso mayor.

Colchón viscoelástico espumado

El colchón viscoelástico espumado tiene una composición similar al moldeado, pero es más liviano. En su fabricación no se limita la expansión y esto da como resultado un producto más poroso y menos consistente. La firmeza es inferior y la capacidad de volver al estado original tras la presión es más rápida.

Su precio es más económico y el resultado satisfactorio. Por este motivo, las ventas de colchones con esta clase de material son superiores. Además, tienen una ventaja destacada sobre los moldeados: al ser más porosos permiten una mayor circulación de aire.

En ocasiones se utiliza un combinado con otros materiales. El espumado se emplea como una capa de acolchado o se deja como núcleo de otros. De esta manera, se puede ofrecer un colchón de mayores prestaciones a un precio más económico que si fuese viscoelástico moldeado en su totalidad.

Qué tipo de colchón viscoelástico elegir

Ahora que ya conoces los dos tipos de colchones viscoelásticos que hay seguro que te estás preguntando cuál es el que más te conviene a ti. Cada uno debe escoger en base a su constitución y a unas necesidades de firmeza variables. Al escoger un colchón viscoelástico es importante fijarse en las tablas de firmeza y adaptabilidad del material.

Para algunos, la firmeza del colchón viscoelástico moldeado puede ser excesiva y resultar hasta molesta. Sin embargo, otros pueden pensar que el espumado es demasiado ligero y que es posible que afecte negativamente a su descanso.

Aunque el precio es importante, sé cuidadoso a la hora de seleccionar. Una elección precipitada puede afectar negativamente a tu descanso. La cantidad de viscoelástico empleada no es el único factor que se debe mirar. La densidad del núcleo o los materiales utilizados en las terminaciones también influyen y son determinantes en algunos casos.

Tómate el tiempo necesario para escoger el mejor colchón viscoelástico para ti. Si optas por la compra online, acude a páginas de confianza como la nuestra. Presta especial atención a las características y recuerda que tienes un periodo de prueba de 100 días para devolverlo.