Cómo descansar mejor por la noche

Uno de los grandes problemas a los que mucha gente se enfrenta hoy en día es el de conseguir conciliar el sueño rápidamente. Debido a los problemas en el trabajo, en el hogar o con la familia, falta de deporte o malos hábitos alimenticios, a muchísima gente le cuesta conciliar el sueño una vez que se meten en la cama y esto es un grave problema porque supone menos horas de sueño. No hay que desesperarse, porque según los expertos podemos seguir una serie de pautas que nos ayudarán a dormirnos más rápido.

Crear una zona de descanso adecuada.

Es importante contar con una zona de descanso adecuada y el primer paso para conseguir esa zona de reposo bien acondicionada es un buen colchón. El colchón es el elemento principal sobre el que girará todo nuestro confort a la hora de descansar, si no tenemos ese primer pilar lo demás resultará inútil, así que en caso de que no lo tengamos, es el momento de cambiar de colchón.

Una vez que tenemos ese primer pilar, es importante también crear un espacio zen, armonioso que favorezca el descanso, en este sentido tenemos que poner especial atención a elementos como la decoración o el color de las paredes, que deben ser colores neutros y debemos evitar colores chillones que destaquen demasiado y puedan perturbarnos a nivel visual, la iluminación también es fundamental, tenemos que contar con una luz tenue que nos permita relajar la vista.

Por otro lado hay que destacar, que mucha gente utiliza el cuarto de dormir como un espacio multiusos en el que se puede trabajar, ver la tele o realizar diversas tareas domésticas, esto es un error, tenemos que destinar la habitación dormitorio a su función para evitar confundir a nuestra mente sobre cuál es el cometido del que nos vamos a ocupar cuando estemos en el cuarto. En este sentido tener orden es fundamental, que todos los elementos se encuentren ordenados de forma armoniosa nos ayudará a relajarnos y despreocuparnos por completo una vez que lleguemos a la habitación.

Alimentos para dormir bien

También es muy importante cuidar nuestra alimentación, durante todo el día si es posible pero más aún en las horas cercanas a que nos vayamos a meter en la cama. Lo primero será evitar alimentos como la cafeína que pueden actuar como inhibidores del sueño y por otro lado es fundamental acostumbrar a nuestro cuerpo a tener un estado óptimo de cara al sueño teniendo una dieta equilibrada y saludable en la que comamos de todo y sobre todo prestemos atención a la ingesta de verdura y fruta en los niveles recomendados y evitemos alimentos procesados en la medida de lo posible.

Algunos alimentos que favorecen el sueño son por ejemplo los lácteos que contienen un aminoácido llamado triptófano que está relacionado con el favorecimiento de la producción de serotonina que produce un efecto tranquilizador y también la melatonina que es una sustancia a la que se atribuye la regulación del ciclo de la vigilia y el sueño. La miel es otro alimento que contiene triptófano, el plátano y los carbohidratos en general.

Es recomendable no hacer cenas copiosas y realizarlas con suficiente antelación como para no meternos en la cama inmediatamente después de cenar.

Hábitos que ayudan a conciliar el sueño.

Si es importante cuidar el entorno y la alimentación, otro de los pilares es cuidar nuestros propios hábitos. Practicar deporte de forma habitual en nuestro día a día nos ayudará a llegar más relajados a la hora de dormir y en caso de que estemos acostumbrados a una siesta después de comer, debemos tratar de no hacerla demasiado larga para que no rompa por completo las necesidades de sueño de nuestro cuerpo a lo largo del día.

También es interesante evitar imágenes estimulantes antes de meternos en la cama, estimular demasiado el cerebro mediante el consumo de televisión o aplicaciones en tablets, es algo que está contraindicado si lo que queremos es relajarnos y quedarnos dormidos lo antes posible.