Aprende a dormir rápido sin tener sueño gracias a estos trucos

El insomnio es un problema que sufre una gran parte de la población adulta y que afecta al rendimiento laboral. Estar cansado puede provocarnos falta de concentración o pérdidas de memoria y hay días en los que esto puede ser un verdadero problema pues estar muy centrado en el trabajo es realmente importante. Si mañana tienes una reunión y quieres descansar como es debido, no te preocupes, porque vamos a decirte cómo dormir rápido sin tener sueño y así te ayudaremos a solucionar tu problema. Vamos a ello.

Técnicas para dormir rápido sin tener sueño

El calor, el ruido o la luz son algunas condiciones realmente importantes a la hora del sueño. En verano estos aspectos toman especial relevancia. Dormir con la ventana abierta es algo de lo más normal y, como consecuencia, de la calle entran ruidos y luces que pueden hacerte difícil conciliar el sueño. A continuación, tienes algunas técnicas a las que recurrir para saber cómo dormir rápido sin tener sueño.

  • Gradúa la temperatura. Para dormir es mejor pasar un poco de frío que calor, dentro de unos límites. En verano, intenta dormir en la habitación más fresca de la casa ya que el calor se puede volver realmente insoportable por la noche. Si quieres dormir tranquilo y relajado, dúchate antes de ir a la cama.
  • Busca un lugar oscuro. Hay gente a la que le gusta dormir con total oscuridad así que, si perteneces a este clan, recurre a un antifaz.
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  • Regula el sonido. En verano la gente se acuesta más tarde y es más fácil escuchar ruidos de los vecinos o de la calle. Para tratar de evitarlos, puedes cerrar puertas y ventanas y, para evitar pasar calor, puedes enchufar el aire acondicionado o, en caso de no tener, un ventilador. Utiliza uno que sea silencioso, porque si no será peor el remedio que la enfermedad.
  • Controla la postura corporal. Los consejos anteriores eran aplicables solo al verano pero este es importante tenerlo en cuenta durante todo el año. Es importante dormir en la posición correcta porque si no, al despertar, te dolerá la espalda y las cervicales. Dormir en posición fetal, es decir, de lado, con la espalda recta y con las piernas flexionadas es lo más conveniente.
  • Utiliza una cama cómoda. Hay muchas veces que el dolor de espalda no se produce por una mala postura corporal si no por un mal colchón. Lo recomendable es cambiar el colchón cada diez años y, puesto que es algo que vas a utilizar durante mucho tiempo, vale la pena que hagas una inversión y que compres un colchón de la mejor calidad.
  • Practica deporte tres o cuatro horas antes de dormir. De este modo, conseguirás que tu organismo esté más cansado y que te cueste menos dormir. No obstante, respeta este espacio de tiempo porque si haces deportes y te vas a dormir, no podrás conciliar el sueño puesto que tu cuerpo estará alterado.
  • Evita el alcohol, la cafeína y las cenas copiosas. Cenar mucho hará que, mientras intentas dormir, tu cuerpo esté haciendo la digestión y, en consecuencia, no descanses como es debido. En cuanto a la cafeína, no es recomendable tomarla a partir de las tres de la tarde y en cuanto al alcohol, aunque pueda parecer lo contrario, no ayuda a relajarse. Si te gusta tomar una copa de vino, tómatela a la hora de la comida.
  • Consume alimentos con melatonina. Esta sustancia es producida por nuestro organismo de manera natural y nos ayuda a dormir. Comer naranjas, tomates o plátanos incrementa la producción de melatonina y, en consecuencia, podremos dormirnos más fácilmente.
  • Toma infusiones. La manzanilla y la menta ayudan a tranquilizar los nervios y tomarse una antes de dormir puede tener efectos realmente positivos. Te ayudarán a conciliar el sueño.
  • Intenta desconectar. Escucha música relajante, lee un libro que te guste o mira alguna película. Desconectar a última hora del día es muy bueno y, una vez que tu cuerpo esté relajado, será más fácil que te duermas.

Así pues, como ves hay muchas soluciones por las que puedes optar para dormir. No obstante, lo más importante de todo es que no te agobies. Si ves que te intentas dormir y no puedes, te pondrás nervioso y seguirás sin poder dormirte. Es como la pescadilla que se muerde la cola. Deja que el tiempo pase y poco a poco el cansancio comenzará a hacer mella. Más tarde o más temprano, te dormirás.