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Cómo elegir un topper

topper

Un topper, sobrecolchón o cubrecolchón, es una funda de entre cinco o diez centímetros que se coloca sobre el colchón para protegerlo y asegurar así que el equipo de descanso dura tanto tiempo como corresponde. Los sobrecolchones se utilizan para evitar la humedad o las manchas en la cama, entre otras cuestiones, pero, ¿cómo elegir un topper? En Venta de Colchones Baratos te explicamos cuáles son los tipos de topper que hay y cómo elegir el sobrecolchón que más se adapta a tus necesidades.

Tipos de topper

Podemos diferenciar tres tipos de topper según el material con el que están hechos. Son: sobrecolchón viscoelástico, sobrecolchón de fibra y sobrecolchón de muelles. A continuación, te los explicamos con detalle:

Topper viscoelástico

La principal ventaja de un topper viscoelástico es su adaptabilidad. Este material se amolda perfectamente al cuerpo, facilitando el descanso y el movimiento. Además, otro beneficio de los cubrecolchones viscoelásticos es que son reguladores de temperatura, es decir, este material no da calor durante el verano, ni frío en invierno.

Topper de fibra

Los topper de fibra son aquellos que simulan el acabado de las plumas y proporcionan un confort máximo a la vez que ayudan a mantener la temperatura. Si vives en una zona fría, un sobrecolchón de fibra es lo que necesitas.

Topper de muelles

Como su propio nombre indica, estos sobrecolchones están rellenos de muelles combinados con otros materiales, como puede ser viscoelástica. Al igual que los que están fabricados con este último material, son reguladores de temperatura.

Consejos para elegir un topper

A la hora de elegir un sobrecolchón, además de fijarte en el precio para poder ajustarte a tu presupuesto, tienes que tener en cuenta otros aspectos:

  • Limpieza: hay algunos sobrecolchones que van cubiertos con una funda, lo cual facilita la higiene y hace que cuidar este aspecto sea muy sencillo. Bastará con que saques el relleno del protector y laves este último en la lavadora.
  • Ajuste y fijación al colchón: puesto que los cubrecolchones tienen que quedarse fijos en la cama para evitar así que aparezcan arrugas incómodas, es importante que cuenten con un sistema que te ayude a sujetarlo al colchón. Algunos de ellos llevan gomas situadas en las esquinas para permitirte que puedas ajustarlas al colchón e impedir así que se deslice.
  • Grosor: los sobrecolchones se utilizan, además de por cuestiones de higiene, para mejorar la calidad del sueño. Hay quienes no duermen a gusto sobre su colchón pero, como no pueden permitirse otro, apuestan por un topper. En este caso, es importante que el cubrecolchón sea de más de cinco centímetros de grosor y menos de diez, ¡dormirás como un bebé!
  • Si es para niños, es recomendable que sea impermeable: los peques de la casa pueden tener pérdidas de orina durante la noche y un sobrecolchón de este estilo volverá a estar limpio con facilidad. Si vas a colocarlo en la cama de tu hijo o hija, ten este consejo en cuenta.
  • Con tratamiento hipoalergénico y antiácaros: un topper de estas características es recomendable para aquellos que sufren, por ejemplo, alergia al polvo o la humedad. Gracias a esta característica evitarás picores o estornudos durante la noche.

En resumen, a la hora de saber cómo elegir un topper son varias las características que tienes que tener en cuenta. Según cómo sea el colchón sobre el que vas a colocar el topper y las necesidades relacionadas con el que tengas, tendrás que apostar por uno u otro. Asimismo, tienes que tener presente el material ya que es importante que se adapte a tus necesidades. Una vez hayas elegido el que más se adapta a ti y lo pruebes, ¡verás como no te arrepientes!