Cuál es el mejor colchón para la espalda delicada

El tren de vida actual, sumado al sedentarismo, puede incidir en la aparición de dolores y molestias en la zona de la espalda. Trabajar sentado durante horas, manejar diariamente largas distancias, dormir en un colchón de mala calidad o vencido, y factores como la edad o la condición física general son solo algunas de las señales de alerta para quienes son más propensos a sufrir este tipo de malestar. Si es tu caso, en Venta de colchones baratos te explicamos todo lo que necesitas saber sobre cuál es el mejor colchón para la espalda delicada, para que así puedas hacer una elección que se ajuste a tus necesidades.

Tipos de colchones buenos para la espalda

consejos para elegir un buen colchon

Colchones de muelles: este tipo de colchones puede ser bueno para la espalda siempre y cuando se elija bien. Para ello, hay que fijarse en la cantidad y distribución de los muelles o resortes ya que este factor determina su firmeza. Si sufres de dolores de espalda baja, lo ideal es usar un colchón de firmeza media, independientemente de su material. Si te gustan los colchones más blandos o más duros es posible que te sientas cómodo al principio, pero con el tiempo puedes contribuir a agravar la lesión o malestar existente.

Colchón viscoelástico: muchos especialistas consideran que este es el mejor colchón para la espalda ya que ofrece un descanso ergonómico. La viscoelástica se adapta al cuerpo del durmiente evitando los puntos de presión, lo que ayuda a reducir significativamente los dolores de espalda, por lo que son colchones recomendados especialmente para ancianos y personas con molestias lumbares, aunque pueden ser utilizados por cualquier persona que quiera un descanso placentero. Sin embargo, a la hora de comprarse este tipo de colchones, hay que prestar atención a los factores que nos ayudan a saber si el colchón viscoelástico es bueno o no porque, de lo contrario, podrían darnos gato por liebre.

Colchón de látex: los colchones de látex generalmente tienen una combinación de látex sintético y natural a menos que sea 100% látex natural, en cuyo caso tendrá un certificado que lo avale y será más costoso. El látex tiene la ventaja de evitar el hundimiento, lo que puede ayudar significativamente a las personas con dolores de espalda. Además, suelen tener una firmeza media-alta, lo que los hace ideales para personas mayores o con ciertas condiciones médicas que ameriten un colchón firme pero con cierto grado de adaptabilidad. Si consideras comprar este tipo de colchón, asegúrate que la combinación de materiales incluya, como mínimo, un 20% de látex natural y que tenga siete zonas diferenciadas de firmeza.

Colchón de lana: fue el colchón más utilizado en Europa hasta bien entrado el siglo XX. Sin embargo, el avance de la tecnología y la alta inflamabilidad de sus componentes lo fueron relegando en el mercado, además de que para que pudiese perdurar en el tiempo había que extraer el relleno p¡de vez en cuando. Hoy en día, muchas marcas vuelven a proponerlo como una opción, pero con mejoras significativas en sus materiales que lo hacen resistente al fuego y mucho más ergonómicos al incorporarle una capa de látex natural. No es un colchón tan comercial como los anteriormente mencionados pero puede ser el mejor colchón para la espalda si la firmeza se adapta al gusto de quien vaya a utilizarlo.

Consejos para elegir el mejor colchón para la espalda

Para saber cuál es el mejor colchón para la espalda delicada no hay una única respuesta, ya que depende de la condición específica, el nivel de molestia, la edad y hasta el peso y la estatura del durmiente. Sin embargo, hay recomendaciones generales que pueden tomarse en cuenta al momento de comprar:

Evita los colchones duros o muy blandos. durante años se creyó que cuanto más dureza aportara el colchón, sería mejor para la espalda, pero la evidencia científica demuestra que no es así. Un colchón extremadamente firme no respeta la curvatura natural de la espalda, lo que contribuye a aumentar el dolor en caso de tener molestias en esa zona. Y si es demasiado blando generará hundimiento, una sensación que es muy apreciada por algunos durmientes, pero que no es recomendable para quienes tienen problemas de espalda.

La altura mínima del colchón debe ser de 18 centímetros. En el caso de los colchones de látex, la altura debe ser superior a los 16 centímetros, ya que a partir de allí es que pueden apreciarse realmente los beneficios de este material.

El ancho del colchón depende del gusto del durmiente, de si el colchón es para dormir solo o en pareja y, sobre todo, de las dimensiones de la habitación. Sin embargo, el largo siempre ha de ser 10 centímetros más que la altura del durmiente. Si es una pareja, se toma como referencia a la persona más alta.

El precio es solo una referencia, pero no la única. No siempre los colchones más caros son los mejores o los más adecuados para el comprador. Asegúrate de que los materiales sean de calidad, de que la firmeza sea la más adecuada para ti y de que su tiempo de vida útil sea superior a los 5 años. Dicho esto, presta atención a estos consejos y elige el mejor colchón para ti. ¡Verás como tu malestar va a menos!